AMORIS LAETITIA
Y LOS DESAFÍOS PASTORALES
PARA LA IGLESIA

Fernando Vidal
Pepa Torres Pérez
Marciano Vidal

 

 

PRESENTACIÓN

 

Aceptar la presentación de un libro, y más si es una obra colectiva, es un honor, pero entraña el riesgo de hacer una lectura de la obra excesivamente personal y subjetiva, pervirtiendo el texto propuesto por los autores y condicionando la lectura de la obra. Creo que este no es el caso, porque el libro que ahora tienes entre las manos es fruto de un encuentro-coloquio celebrado el 4 de mayo pasado, en el que todos, ponentes y asistentes, participamos de forma activa. De ahí que, en cierto modo, yo también me considere coautor de la presente obra.

Era una mañana fresca de primavera cuando nos congregamos unas trescientas personas en la sede del Instituto Superior de Pastoral de Madrid con ánimo de abrir un diálogo franco sobre la Exhortación apostólica Amoris laetitia. Celebrábamos las II Conversaciones PPC, propiciadas por dicha editorial y el Instituto Superior de Pastoral, y lo hacíamos con la intención de que fueran un espacio de diálogo tan interesante y fructífero como el de las I Conversaciones de 2014, de las que estas pretenden ser continuación. Buscábamos, como recomienda reiteradamente el papa Francisco, generar un espacio de diálogo que, en palabras de uno de los intervinientes, «nos haga reconocer la alteridad, abrirnos al otro como un misterio al que damos hospitalidad y del que sabemos guardar una enseñanza para nuestra vida».

Si el tema de las I Conversaciones giraba en torno a la entonces reciente Exhortación apostólica Evangelii gaudium, en la que el papa Francisco anunciaba el programa para su pontificado, en este caso nos encontramos con motivo de la publicación de su segunda Exhortación apostólica, Amoris laetitia, que, como es conocido por todos, recoge las aportaciones de dos Sínodos de obispos, uno ordinario y otro extraordinario, y de una consulta previa al pueblo de Dios. Su publicación ha generado grandes expectativas, principalmente en algunos temas «delicados», provocando grandes aplausos por parte de algunos sectores de la Iglesia, pero también, y es justo reconocerlo, críticas y resistencias importantes por parte de otros sectores.

El hecho es que en el tiempo trascurrido entre la publicación de una y otra Exhortación ha llovido mucho en la Iglesia de Dios. Ha caído una lluvia fina que poco a poco ha ido empapando la tierra, haciéndola fecunda, pero también hemos sufrido algunas tormentas, incluso en forma de pedrisco, que han hecho difícil que la tierra diera sus frutos. De ahí la importancia de crear espacios para el encuentro, la conversación serena y el diálogo constructivo, que nos permitan a todos la comunión y el avance en el proyecto propuesto. Esta era la razón última que nos congregaba, y en este sentido todos los asistentes valoramos y agradecimos la presencia y la participación de D. Carlos Osoro, cardenal-arzobispo de Madrid, que con su cercanía y sus palabras de aliento abrió la jornada y participó activamente en la sesión de la mañana.

A partir de aquí, el programa se desarrolló conforme a lo previsto. Los ponentes desarrollaron sus reflexiones en torno a tres grandes temas, en los que abordaron el contexto y el contenido de Amoris laetitia desde tres ángulos y con tres miradas muy diferentes entre sí, pero que nos permiten ampliar el marco de nuestra comprensión global y de los desafíos pastorales que para la Iglesia española actual se desprenden de su aplicación.

Sus tres intervenciones «Razón de belleza. El papel de la belleza en la pastoral de familia», «Mujeres, pobreza y familia a la luz de Amoris laetitia. Desafíos pastorales» y «La fuerza innovadora de Amoris laetitia. Hacia un nuevo “paradigma eclesial” de matrimonio y familia», a cargo respectivamente de Fernando Vidal, Pepa Torres y Marciano Vidal, quedan recogidas en el presente libro. Las tres, sin rehuir el contexto eclesial en el que nos desenvolvemos, proponen un profundo acercamiento a dicho documento en un tono amigable y dialogal, pero muy lejos de la adulación. Suponen una lectura crítica en la que señalan luces y sombras, aplauden los logros, pero marcan algunas cuestiones en las que, al parecer de los autores, el documento debería haber ido más lejos, y hacen propuestas pastorales que permitan su recepción.

Justo es recordar que las II Conversaciones no terminaron con las tres ponencias aquí recogidas, sino que se prolongaron a lo largo de toda la jornada gracias a las intervenciones de los participantes posteriores a cada una de ellas, a los sugerentes vídeos preparados por los organizadores y a la interesantísima mesa redonda con la que comenzamos la sesión de la tarde, donde los participantes pusieron rostro a diferentes situaciones en las que Amoris laetitia se convierte en un reto pastoral. Por eso no quiero concluir esta presentación sin dar las gracias a todos, intervinientes, participantes y organizadores, y a ti, lector, que nos honras con parte de tu tiempo dedicado a la lectura del presente libro. Quiera Dios que la ilusión y el esfuerzo de todos fructifique en acciones pastorales según el espíritu de dicha Exhortación, e invito a todos a seguir conversando, porque las Conversaciones PPC no quedan cerradas con la presente obra, sino que están abiertas a futuras ediciones.

 

ANTONIO ÁVILA

Director del Instituto Superior de Pastoral

de Madrid